¡Me caso! ¿Por dónde empiezo?

Un clásico. Creemos que estamos súper preparadas para ese momento porque…¡Anda que no hemos mirado vestidos en las revistas, ido a bodas de colegas y familiares y soñado con ese día! Pero no, error. Todo se vuelve más complicado cuando el peso de las decisiones cae sobre ti.

Pero, ¿sabéis una cosa?, el único secreto es no dejarse llevar por el agobio. Y si hace falta nos hacemos una pancarta y la colgamos de la nevera hasta que llegue el gran día. Hemos venido a disfrutar.

En este post os cuento por dónde empezar a pensar y definir la boda. Cada decisión será un paso más que tachar en la infinita lista y os encaminará hacia lo que realmente queréis. Cojamos aire…y adelante:

1. ¿Boda civil o por la Iglesia?

La pregunta del millón. A veces está clara como el agua, otras se necesita un consenso entre los novios. Habladlo tranquilamente, pensad solo en vosotros y no os dejéis llevar por las modas o el qué dirán. Es vuestro día, vuestros padres ya se casaron y vuestra tía la del pueblo, aunque la queremos, no opina en este asunto.

¿Cómo os sentís más cómodos?

2. ¿Pequeña o grande?

Esto es muy relativo. Más que de números hablamos de personas y cercanía: familiares, amigos, gente del curro, universidad, esa gente del cole que no ves desde hace siglos, la panadera y su marido, el hijo de aquella amiga de la abuela con el que jugabas de pequeña…y así hasta el infinito. Siempre hay que establecer un límite. Podemos hacerlo por:

  • Presupuesto
  • Porque lo dicen papá y mamá (¿Cómo no vamos a invitar a los vecinos de los suegros de tu tía la del pueblo?)
  • Porque lo decís vosotros (Esta es la mejor opción, claro).

Ahora en serio, es difícil establecer ese límite, pero os aconsejo que cerréis los ojos y os imaginéis quién está a vuestro lado en los días más importantes, esas personas a las que os gustaría acompañar si fuese su gran día. Lo que decidáis estará bien.

3. ¿En mi ciudad, la del novio o cualquier otro lugar?

Existe una regla no escrita que dice que la boda debe ser en el lugar de nacimiento de la novia. Es algo bonito, especialmente para vosotras, hacerlo en vuestro pueblo o ciudad, pudiendo dormir en casa la noche previa a la boda, celebrar la ceremonia en la iglesia donde te bautizaste…

Pero como todo, para gustos los colores. ¿Y si resulta que en la ciudad del novio  hay un paisaje precioso, un salón de bodas increíble o un lugar donde tienes buenos recuerdos?

También podéis elegir un lugar diferente: donde vivisteis vuestros primeros años juntos, donde os conocisteis, donde hicisteis vuestro primer viaje como pareja… Lo único importante es que sea un lugar con significado para vosotros.

Adelante, la boda la escribís vosotros y las decisiones dependen de muchos factores.

4. ¿Temporada y fecha?

Esta pregunta depende mucho de la anterior. Un agosto no es lo mismo en Bilbao que en Sevilla, y un enero tampoco.

Parece que las bodas de verano ganan a las de invierno pero, ¿y lo bonita que es una boda en invierno? También tienen su encanto y lo veremos en próximos posts.

Se trata de elegir una fecha que os venga bien a vosotros y a vuestros familiares y amigos más cercanos, que no coincida con otros eventos importantes y en la estación que más os guste. Pensad también que nunca llueve a gusto de todos, y no os torturéis si a alguien no le viene bien.

5. Planning

Fundamental ser organizada. Esto es como cuando tienes barrigón, vas a buscar una cuna y resulta que la traen desde Oriente Medio en burro y tarda 3 meses en llegar. Horror, esto no debe pasar en la boda. Por eso, lo mejor es hacerse con un cuaderno de esos tan monos que caben en un bolso para:

  • Anotar ideas de las que sólo surgen con amigas y café de por medio.
  • Guardar fotos o artículos de revistas que os hayan llamado la atención.
  • Lista de invitados. Porque se os irán ocurriendo más con el tiempo, seguro.
  • Y, por supuesto, una buena to-do list con fechas…¡para que no se nos pase nada!

Siempre hay tiempo para pasarlo a ordenador y que quede todo más limpio y organizado, mientras tanto la libreta os hará de borrador y de agenda portátil. No siempre estamos frente al ordenador…pero siempre llevamos el bolso 😉

Con esto es más que suficiente para las primeras semanas de resaca post petición. Id pensándolo sin agobios y, aunque todo el mundo tenga opinión, aquí la que cuenta es la vuestra.

¡Nos vemos en el próximo post!

2 Comments

  1. Querida bloguera: Soy una chica mayor que ya ha casado cuatro hijos, per cómo me queda……..la quinta y siempre me piden ayuda,me vendrán muy bien tus consejos para ponerme al día.Gracias por tu claridad y tu sencillez.
    Mi nombre es Pilar.

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